En un giro provocador, los rebeldes hutíes de Yemen se adjudicaron la responsabilidad de un audaz ataque contra un buque estadounidense cerca de la costa de Adén. Este incidente ocurrió poco después de que Estados Unidos reinstaurara la designación de los hutíes como una entidad «terrorista».
El Genco Picardy, granelero con bandera de las Islas Marshall, fue blanco del ataque mientras se dirigía desde Egipto hacia India, según informes de rastreo marítimo. Sarea, portavoz de los hutíes, indicó que este acto es una respuesta inevitable a los previos ataques estadounidenses y británicos.
Estados Unidos aún no ha emitido una respuesta oficial, aunque la Marina británica previamente alertó sobre un ataque con dron en el golfo de Adén, generando un incendio controlado. Los hutíes, tras atacar un carguero estadounidense el lunes y otro buque griego el martes, enfrentan una ofensiva militar conjunta liderada por Estados Unidos y el Reino Unido en Yemen.
Esta escalada de tensiones sigue a los ataques hutíes contra barcos vinculados a Israel en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, afectando severamente el comercio marítimo internacional. A pesar de considerar la designación como un «honor» por su apoyo a Palestina, los hutíes la rechazaron como «injusta».



