El escenario político estadounidense se agita en preparación para las elecciones del 2024, un proceso crucial donde los ciudadanos definirán diversos puestos, siendo la presidencia el cargo central. El 5 de noviembre del próximo año, los votantes estadounidenses participarán en este proceso democrático, con figuras como Joe Biden y Donald Trump perfilándose como posibles contendientes por la presidencia.
La contienda demócrata y republicana también presentará otros nombres en la lucha por la presidencia. La toma de posesión del ganador de esta sexagésima elección presidencial está programada para el 20 de enero de 2025. Además de la presidencia, los votantes decidirán 35 miembros del Senado, 33 en elecciones regulares y dos en especiales. La elección de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, actualmente con una ligera ventaja republicana, también estará en juego.
La lista de cargos a elegir se expande con la elección de representantes en 11 estados y la definición de la composición de legislaturas estatales en algunos lugares, con más de cinco mil escaños en juego. Este proceso electoral no solo determinará el rumbo del país en la presidencia sino también en las ramas legislativas, siendo fundamental para el devenir político de Estados Unidos.



