La controversia rodea a Xóchitl Gálvez, precandidata presidencial, por presuntas irregularidades en su relación con la empresa Operación y Mantenimiento a Edificios Inteligentes (OMEI). A pesar de afirmar que su hija asumió el control, registros públicos revelan que Gálvez continuó liderando la empresa.
Durante su tiempo como Delegada de Miguel Hidalgo, Gálvez habría recibido pagos de OMEI por «servicios profesionales», información que no aparece en sus declaraciones patrimoniales. Aunque afirmó haber cedido sus acciones a su hija en 2011, documentos del Registro Público sugieren que Gálvez mantuvo un papel activo hasta al menos 2014.
OMEI, con contratos por más de 406 millones de pesos, ha sido vinculada a Gálvez, quien no declaró adecuadamente su relación con la empresa en sus documentos oficiales.
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Las declaraciones patrimoniales de Gálvez, desde su tiempo como Delegada hasta su última presentación como Senadora, evidencian inconsistencias, omitiendo su participación activa en OMEI y los ingresos derivados de la misma, según fuentes periodísticas.



