La empresa Aguakan, en Isla Mujeres, fue acusada de contaminar el subsuelo con aguas negras, desencadenando preocupaciones ambientales en la región.
Hace una década y media, CAPA advirtió la necesidad de expandir la capacidad de tratamiento de aguas residuales, sin embargo, Aguakan no cumplió.
Se estima que en 2019, alrededor de 113 mil metros cúbicos de aguas residuales quedaron sin tratar, lo que agravó la contaminación subterránea.
Aguakan, al no invertir más de 30 millones de pesos en 2022, enfrenta llamados para revocar su concesión debido a múltiples incumplimientos.
A pesar de un plan de inversión de más de 37 millones en 2022, solo se destinaron alrededor de 2 millones, sin justificación aparente.
Ante la presión social, la CAPA y el gobierno municipal anunciaron retomar el proyecto, empezando por el cárcamo del Centro de Convenciones.
Algunos ciudadanos sugieren que Aguakan ha evadido responsabilidades gracias a su presunta influencia política y financiamiento a partidos.
El presidente López Obrador recibió llamados para retirar la concesión de Aguakan, pero la empresa persiste en usar recursos legales para mantenerse en operación.



