El presidente Joe Biden respondió con determinación a la muerte de tres militares estadounidenses en un ataque proiraní, anunciando una operación que abarcó más de 85 objetivos en Irak y Siria.
La Casa Blanca destacó el éxito de la acción, destruyendo 26 sitios clave del grupo proiraní.
Aunque Biden asegura que no busca el conflicto en Oriente Medio, el secretario de Defensa, Lloyd Austin, anunció acciones adicionales contra la Guardia Revolucionaria y milicias asociadas.
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Las tensiones persisten, ya que la milicia iraquí Al Nujaba promete mantener los ataques contra las fuerzas estadounidenses en la región.



