Josban Humberto Rosales Niño, de 41 años, fue encontrado sin vida en su domicilio en Saltillo, Coahuila, con evidentes signos de tortura. El lamentable hecho ha generado consternación y movilizado a la comunidad local, quienes exigen que el caso sea investigado como un crimen de odio.
Josban, se desempeñaba como empleado del Hospital General y estilista profesional, fue hallado sin vida por su pareja, Antonio de Jesús N. Al ingresar a la vivienda, Antonio encontró el cuerpo de Josban en avanzado estado de descomposición, con la boca, pies y manos atados con cinta adhesiva.
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De acuerdo a las autoridades, la causa de la muerte fue sofocación por obstrucción de orificios respiratorios, lo que indica que Josban fue «encintado» de la cara y la cabeza. Además, presentaba golpes en la espalda, nariz y cabeza, y sus manos estaban atadas con cinchos de plástico y los pies con un cinturón.
La brutalidad del crimen y la condición de Josban como miembro de la comunidad LGBTQ+ han impulsado a su familia y amigos a exigir que el caso sea investigado como un crimen de odio. Los vecinos de Josban lo describen como una persona alegre, trabajadora y comprometida con su comunidad.
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Las autoridades han iniciado las investigaciones correspondientes para esclarecer el crimen y dar con los responsables. Sin embargo, la comunidad LGBTQ+ teme que este caso se sume a la larga lista de crímenes sin resolver que enfrentan las personas de este colectivo.



