El 13 de septiembre de 2024, un deslave en Jilotzingo, Estado de México, causó la muerte de nueve personas, incluyendo una bebé de tres meses. Tres personas fueron rescatadas con vida tras el desastre ocurrido durante la noche y la madrugada del 14 de septiembre.
La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) confirmó que hasta las 14:00 hora local del lunes, se habían recuperado nueve cuerpos y se habían salvado tres personas. El trabajo de rescate involucra a 584 agentes de diversas instituciones, incluyendo la Sedena, la Semar, la Guardia Nacional, la CNPC y la CFE.
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Las autoridades federales, estatales y municipales han terminado las labores de rescate y ahora se enfocan en brindar apoyo a los afectados. Se han establecido cuatro refugios para 132 personas, proporcionando alojamiento, alimentación, atención médica, psicológica, medicamentos y vacunas.
El deslave arrastró ocho casas en la comunidad de San Luis Ayucan, dejando a 12 personas bajo los escombros. Además de la bebé fallecida, se han encontrado otros cuerpos. Las fuertes lluvias y el desbordamiento de un río provocaron el deslizamiento de tierra.
Durante el fin de semana, seis máquinas de excavación trabajaron para remover toneladas de lodo y escombros. Las casas y negocios cercanos fueron evacuados como medida de precaución. El Ejército, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, Protección Civil, Cruz Roja y bomberos participaron en el rescate.



