El Gobierno de Estados Unidos confirmó el traslado a México de 13 personas mexicanas condenadas por delitos relacionados con narcotráfico.
Esta repatriación se realizó el viernes 11 de abril, conforme al Tratado de Ejecución de Sentencias entre ambos países.
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Según el Departamento de Justicia estadounidense, estas personas fueron procesadas por distribuir sustancias controladas como metanfetamina, fentanilo y cocaína.
La solicitud de traslado fue hecha por los propios reclusos, y tanto el gobierno estadounidense como el mexicano la aprobaron siguiendo el marco legal establecido.
Este proceso forma parte del Programa Internacional de Transferencia de Prisioneros.
Este programa permite que los ciudadanos extranjeros puedan cumplir el resto de su condena en su país de origen, bajo ciertas condiciones.
Pam Bondi, representante del Departamento de Justicia, explicó que con esta medida se reducirá el gasto público de manera significativa.
Se estima que Estados Unidos ahorrará más de tres millones de dólares en costos penitenciarios gracias a esta transferencia.
Esto se debe a que las 13 personas aún tenían por cumplir un total combinado de 75 años en prisión.
Las autoridades estadounidenses recordaron que los traslados fueron hechos respetando los tratados internacionales y con el consentimiento de ambas naciones.
Hasta el momento, no se han dado a conocer los nombres de quienes fueron repatriados, y las autoridades mexicanas tampoco han revelado más detalles.
Este tipo de acciones refuerza la cooperación bilateral en temas de justicia, al mismo tiempo que busca hacer más eficiente la administración de las cárceles.
Aunque se ha mencionado el caso de Joaquín “El Chapo” Guzmán, su situación legal es distinta y su solicitud de repatriación fue rechazada.
El expresidente Donald Trump promovió este tipo de acuerdos durante su mandato, buscando disminuir los costos penitenciarios en prisiones federales.
La medida también responde a tratados bilaterales que permiten a los gobiernos atender de manera conjunta asuntos de justicia internacional.
El sistema de transferencias continúa funcionando como un mecanismo para que los reclusos cumplan sus penas en condiciones acordes a sus derechos.



