La presidenta Claudia Sheinbaum informó que, desde el 20 de enero, México ha recibido a cerca de 39 mil personas deportadas desde Estados Unidos.
Del total, 33 mil 311 son de nacionalidad mexicana, mientras que 5 mil 446 provienen de otros países, según datos oficiales presentados.
TE PUEDE INTERESAR: Tijuana organiza su primer Festival de Cine para fortalecer su cultura e identidad fronteriza
Este número corresponde al periodo que comenzó con el segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump. Durante una conferencia matutina, Sheinbaum explicó que México ha decidido aceptar a las personas retornadas por razones humanitarias.
Señaló que la mayoría de los migrantes llegan por la frontera norte y, en muchos casos, optan por regresar voluntariamente a sus países. La mandataria indicó que cada vez son menos los extranjeros enviados a México, ya que Estados Unidos tiene acuerdos con la mayoría de sus países de origen.
En estos casos, explicó, los migrantes suelen ser trasladados directamente desde Estados Unidos a sus lugares de origen. México ofrece opciones a quienes llegan al país, incluyendo apoyo para su regreso voluntario.
Para los retornos, a veces se utilizan vuelos gestionados por sus gobiernos o, en ciertos casos, aviones de la Fuerza Aérea Mexicana. Sheinbaum recalcó que su gobierno actúa bajo principios humanitarios y no puede rechazar a quienes llegan a la frontera.
“Si llegan a territorio mexicano, se les atiende y se les pregunta si desean regresar voluntariamente a su país”, afirmó la presidenta. También destacó que este acompañamiento se realiza con apoyo del Instituto Nacional de Migración, para asegurar un regreso ordenado y digno.
Estas acciones reflejan la política de atención y respeto a los derechos humanos que México ha mantenido desde antes del actual gobierno estadounidense. La presidenta subrayó que esta estrategia busca garantizar un trato justo y humanitario a todas las personas, sin importar su nacionalidad.



