Este viernes, bomberos del Vaticano instalaron la tradicional chimenea en la Capilla Sixtina, como parte de los preparativos para el próximo cónclave. Este evento, que comenzará el 7 de mayo, reunirá a los cardenales menores de 80 años con el objetivo de elegir al nuevo líder de la Iglesia Católica.
Desde este emblemático lugar, los cardenales votarán bajo el imponente fresco del Juicio Final, pintado por Miguel Ángel. El humo que emane de la chimenea indicará los resultados de las votaciones. El humo negro comunicará que no hubo acuerdo, mientras que el blanco anunciará la elección de un nuevo papa.
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Para que esto sea posible, la capilla ha sido cerrada al público desde el lunes anterior. Se han dispuesto mesas y bancos, y también se han hecho pruebas con la chimenea para garantizar su funcionamiento. El humo blanco se logra con una mezcla química que se añade durante la quema de las papeletas de votación.
Colocando la chimenea en el techo de la Capilla Sixtina.
— Juan Gabriel Arias (@P_JuanGabriel) May 2, 2025
Viendo desde la ventana de la oficina de mi jefe. pic.twitter.com/SjWX81RaAs
En total, serán 133 los cardenales con derecho a voto, quienes necesitarán alcanzar al menos 89 consensos para designar al nuevo pontífice. Varios de los purpurados han compartido su disposición al diálogo y su confianza en que la elección no se prolongue por muchos días. Calculan que podría concluir entre dos y tres jornadas.
El cardenal Stephen Mulla, originario de Sudán del Sur, expresó que el ambiente entre los participantes es armonioso. Por su parte, el argentino Vicente Bokalic Iglic, al ser consultado sobre su preparación, simplemente dijo que está “en camino”.



