Samir Slim, un restaurantero de origen libanés, fue denunciado tras solicitar a un grupo de turistas israelíes que abandonaran su restaurante en Vigo, España. El hecho ocurrió en la terraza del restaurante italiano Mimassa, ubicado en la calle Arenal, donde Slim posee tres locales.
Slim grabó el momento en que pidió al grupo que se retirara. Luego, compartió el video con amigos, sin imaginar que se haría viral. En el video se escucha al dueño expresar frases como “¡Fuera de aquí!” y “¡Vais a comer a Gaza!”, mientras les ofrece pagar su consumo.
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Es completamente inaceptable que en la España de 2025 se haya creado un clima que permita que se expulse a personas de un restaurante simplemente por ser israelíes.
— Israel en España 🇮🇱 (@IsraelinSpain) July 10, 2025
Una Europa en la que los judíos tienen miedo de hablar hebreo es una Europa con un problema muy grave, que es el… pic.twitter.com/0P8TVM9BDz
Slim explicó que no los identificó de inmediato, pero notó ciertas actitudes inusuales durante la estancia del grupo en su local. Según relató, los visitantes mostraron incomodidad con ciertos platillos y preguntaron insistentemente si contenían carne.
Cuando Slim les preguntó si eran turcos, los visitantes respondieron ofendidos: “¿Cómo? Somos de Israel”. Fue en ese momento cuando Slim decidió actuar, grabar el video y pedirles que se marcharan para evitar mayores conflictos.
Tras el incidente, Slim se disculpó con los demás clientes y agradeció a quienes lo apoyaron verbalmente en ese momento. El video provocó reacciones divididas en redes sociales y también una queja formal de la Embajada de Israel en España.
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Las autoridades locales iniciaron una investigación por un posible delito de odio tras recibir una denuncia ciudadana. Slim declaró ante la policía y reconoció que su error fue compartir el video con personas fuera de España.
Dijo que no esperaba que el contenido se viralizara ni que causara tanta repercusión pública. La ley española contempla penas de uno a cuatro años de prisión y multa en casos de delitos de odio. La embajada israelí expresó su preocupación por lo ocurrido y lo consideró un acto preocupante.



