El general retirado Mario Fernandes declaró ante la Corte Suprema de Brasil durante el juicio por una presunta intentona para impedir la asunción de Luiz Inácio Lula da Silva.
Fernandes fue jefe sustituto de la Secretaría General de la Presidencia durante el gobierno de Jair Bolsonaro. Confirmó que redactó un documento con un plan llamado “Puñal Verde y Amarillo” que incluía atentar contra Lula.
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Según la fiscalía, el documento también mencionaba acciones contra el entonces vicepresidente electo Geraldo Alckmin y contra el juez Alexandre de Moraes. Este último dirige actualmente el juicio contra Bolsonaro. El general explicó que el texto era un pensamiento personal, elaborado como un estudio de la situación política. Indicó que lo imprimió en el Palacio de Planalto para leerlo en papel y luego lo destruyó.
Fernandes afirmó que no presentó ni compartió el documento con otras personas. Sin embargo, la fiscalía sostiene que lo llevó a la residencia presidencial de la Alvorada para discutirlo con Bolsonaro el 6 de diciembre de 2022. Ese mismo día, el expresidente habría recibido otro borrador de decreto con medidas para revertir los resultados de las elecciones de 2022.
Los investigadores señalan que el plan “Puñal Verde y Amarillo” estaba previsto para el 15 de diciembre de 2022. El objetivo habría sido evitar la toma de posesión de Lula, quien ganó las elecciones por estrecho margen.
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El complot no se concretó debido a la falta de respaldo de altos mandos militares, de acuerdo con la información presentada en el juicio. Fernandes fue interrogado junto con otros excolaboradores de Bolsonaro, quienes también enfrentan cargos por la presunta intentona.
La semana pasada, la fiscalía solicitó una condena para Bolsonaro que podría alcanzar hasta 40 años de prisión si es declarado culpable.



