El domingo 31 de agosto se celebró la tercera semifinal de “México Canta por la paz y contra las adicciones”. Este concurso busca impulsar el talento juvenil y transmitir mensajes positivos a través de la música.
Durante la jornada, nueve jóvenes presentaron sus propuestas artísticas representando a la región oeste de Estados Unidos. La conducción estuvo a cargo de Luisa Iglesias y Andrea Núñez. El evento contó además con invitados especiales como La Arrolladora Banda El Limón y el colectivo Legado de Grandeza, quienes ofrecieron un espectáculo aplaudido por los asistentes.
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Las protagonistas de la noche fueron Asália Segura y Norma Rodríguez, quienes lograron avanzar a la gran final con su interpretación del tema “Empezar”, una balada pop creada por ellas mismas. Asália se encargó de la letra y Norma de la música. La combinación de voces, acompañada por guitarra y violoncello, cautivó tanto al jurado como al público.
El jurado estuvo conformado por figuras reconocidas de la música: la cantautora América Sierra, la cantante Regina Orozco, la compositora Mónica Vélez y el productor Luciano Luna. Ellos destacaron la sensibilidad y la autenticidad de la propuesta de las jóvenes artistas.
Asália y Norma son originarias de Pomona y viven en San Bernardino, California. Ambas comenzaron a explorar la música desde la secundaria, participando en coros y aprendiendo instrumentos. Su amistad y pasión compartida las llevó a inscribirse en este certamen, apoyadas siempre por sus familias.
El concurso, organizado por la Secretaría de Cultura y el Consejo Mexicano de la Música, es parte de la Estrategia Integral de Atención a las Causas del Gobierno de México. Con esta iniciativa se busca dar a los jóvenes oportunidades artísticas y fortalecer los lazos culturales entre México y Estados Unidos.
La gran final se celebrará el próximo 5 de octubre en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, con la participación de los finalistas de todas las regiones. El proyecto ha registrado más de 15 mil participantes, confirmando que la música puede transformar vidas y abrir caminos de esperanza.



