Un paseo familiar en Playa Grande, en el sector de Taganga, Santa Marta, terminó en un hecho lamentable que dejó consternación en la comunidad. Un niño de dos años, procedente del departamento del Quindío, falleció tras atragantarse con una gomita de dulce mientras convivía con sus padres en la playa.
De acuerdo con los reportes oficiales, el menor presentó dificultades respiratorias después de ingerir el dulce. Sus familiares y varias personas presentes intentaron ayudarlo de inmediato, pero la situación se agravó en cuestión de minutos.
TE PUEDE INTERESAR: José de Jesús Corona se despide del futbol profesional frente a su querido Cruz Azul
El niño fue llevado en una lancha hacia el centro de salud de Taganga, donde el personal médico realizó maniobras de reanimación. A pesar de los esfuerzos, el menor no pudo recuperarse y murió poco después. Este desenlace generó un ambiente de tristeza entre quienes se encontraban en el lugar.
Autoridades indicaron que el pequeño alcanzó a vomitar en dos ocasiones durante la emergencia. Posteriormente, el Laboratorio Móvil de Criminalística trasladó el cuerpo al Instituto Nacional de Medicina Legal.
Funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y de la Policía de Infancia y Adolescencia acudieron para ofrecer acompañamiento a la familia afectada y realizar las investigaciones correspondientes.
Las primeras valoraciones descartaron que existiera negligencia. No obstante, las autoridades hicieron un llamado preventivo a supervisar de forma cuidadosa la alimentación de niños pequeños. Recalcaron que golosinas, frutos secos o alimentos difíciles de masticar pueden ser peligrosos para menores de cinco años.
La repentina pérdida dejó un mensaje de reflexión en la comunidad. El caso se ha convertido en un recordatorio sobre la importancia de la vigilancia y la prevención al momento de dar ciertos alimentos a los niños.



