Durante la ceremonia por el aniversario de la Revolución Mexicana, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que la transformación del país continúa en marcha. Señaló que México atraviesa un momento que antes parecía imposible. Afirmó que el poder está al servicio de la ciudadanía. Explicó que ya no se usa para imponer privilegios ni para excluir a sectores sociales.
La mandataria realizó un repaso del significado histórico de la Revolución. Indicó que quienes aseguran que la transformación se detuvo están equivocados. Señaló que la justicia y la paz deben ser los pilares del país. Indicó que los discursos que buscan normalizar la violencia carecen de fundamento.
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Sheinbaum enumeró varios planteamientos que consideró erróneos. Afirmó que se equivoca quien promueve la violencia. También se equivoca quien intenta fomentar el odio. Señaló que se equivoca quien piensa que la fuerza sustituirá a la justicia. Criticó cualquier llamado a intervenciones extranjeras. Indicó que se equivoca quien duda de la fuerza de las mujeres. Y reiteró que se equivoca quien cree que la transformación está inactiva.
La presidenta afirmó que México cuenta con instituciones democráticas sólidas. Señaló que existe un gobierno que escucha, respeta y responde a la población. Enfatizó que la Constitución es una herramienta esencial para mantener la estabilidad.
También advirtió que algunos sectores promueven ideas relacionadas con el porfiriato. Recordó que ese periodo representó desigualdad, imposiciones y privilegios. Señaló que quienes impulsan una visión de mano dura desconocen los efectos negativos de esa etapa. Afirmó que el pueblo mexicano ya vivió esas consecuencias y no desea repetirlas.
Sheinbaum pidió recordar los años previos a la actual transformación. Indicó que fueron periodos marcados por retrocesos sociales y concentración de poder. Afirmó que esa etapa trajo desigualdad y corrupción.
La mandataria también mencionó críticas recientes hacia su gobierno. Indicó que la autoridad moral se construye con coherencia. Señaló que estos valores no dependen de factores económicos, sino de principios sólidos.



