Un documento interno de la oficina de Inmigración y Control de Aduanas, conocida como ICE, ha revelado cambios en sus operativos. Los agentes federales ahora tienen autorización para entrar a viviendas por la fuerza bajo ciertas reglas administrativas. Esta medida aplica principalmente cuando existe una orden de deportación final contra una persona.
Para realizar estas acciones, los oficiales deben contar con una orden administrativa previa. El memorando establece que el ingreso debe ocurrir en un horario específico entre las 06:00 y las 22:00 horas. Antes de entrar, los agentes tienen la obligación de identificarse plenamente ante los residentes.
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Esta nueva política ha generado un intenso debate sobre los derechos constitucionales en Estados Unidos. Diversos especialistas señalan que esto podría entrar en conflicto con la protección contra allanamientos sin una orden judicial. Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional sostiene que la directriz cumple con el marco legal vigente.
Organizaciones civiles han expresado su preocupación por el uso de la fuerza en zonas residenciales. Advierten que estas prácticas podrían afectar la tranquilidad de las familias y los derechos básicos de los inmigrantes. Algunas denuncias sugieren que estos métodos ya se están aplicando en entrenamientos para nuevos elementos federales.



