El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que no asistirá al Super Bowl programado para el 8 de febrero en Santa Clara, California. El evento reúne cada año a millones de espectadores y es uno de los más relevantes del país.
En esta edición, el partido enfrentará a los Patriots de Nueva Inglaterra contra los Seahawks de Seattle. El espectáculo de medio tiempo estará a cargo de la banda Green Day y del cantante Bad Bunny, una decisión que el mandatario cuestionó públicamente.
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Trump señaló que no comparte la elección de los artistas y calificó la decisión de la NFL como equivocada. Afirmó que no se identifica con los músicos y expresó su desacuerdo durante una entrevista reciente.
El presidente también explicó que la distancia influyó en su decisión. El traslado desde Washington hasta California implica varias horas de vuelo y diferencias de horario que consideró poco prácticas.
El año pasado, Trump sí acudió al Super Bowl celebrado en Nueva Orleans, debido a la cercanía. En esta ocasión, seguirá el evento a distancia, mientras continúa el debate sobre el papel del espectáculo y la política en eventos deportivos.



