SpaceX y su filial xAI fueron elegidas para competir en un proyecto del Pentágono valuado en 100 millones de dólares, enfocado en el desarrollo de enjambres de drones autónomos.
La iniciativa busca crear software capaz de traducir comandos de voz en instrucciones precisas, permitiendo que un solo operador controle múltiples aeronaves no tripuladas en distintos entornos.
El programa, de seis meses y dividido en cinco fases, incluye desarrollo tecnológico, pruebas y simulaciones avanzadas.
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xAI ha reforzado su equipo con especialistas en seguridad nacional, mientras que SpaceX amplía su presencia en el sector defensa, más allá de lanzamientos espaciales y satélites estratégicos.
La participación de ambas compañías, vinculadas a Elon Musk, marca un nuevo paso en la integración de inteligencia artificial y sistemas autónomos en proyectos de seguridad, un campo que combina innovación tecnológica y debate ético a nivel internacional.



