La final de la Copa del Mundo 2026, programada para el próximo 19 de julio en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey, podría desarrollarse bajo condiciones de calor extremo debido a una intensa ola de calor que afectará a Estados Unidos, de acuerdo con un informe presentado por la Secretaría para el Cambio Climático de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). El organismo advirtió que las elevadas temperaturas representan un riesgo tanto para futbolistas como para aficionados.
El reporte señala que el cambio climático está intensificando la frecuencia y severidad de los fenómenos meteorológicos extremos, una situación que ya ha tenido impacto durante el desarrollo del torneo. Entre los casos registrados destacan los encuentros entre Arabia Saudí y Uruguay, así como Suecia y Túnez, disputados con temperaturas superiores a los 28 grados centígrados, nivel a partir del cual la FIFPRO recomienda retrasar o aplazar los partidos para proteger la salud de los jugadores. Además, el duelo entre Francia e Irak tuvo que suspenderse durante dos horas por una tormenta eléctrica, marcando la primera interrupción de este tipo en un Mundial desde 1974.
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La ONU explicó que el riesgo no depende únicamente de la temperatura ambiente, sino también del índice de temperatura de bulbo húmedo (WBGT), una medición que combina calor, humedad, radiación solar y velocidad del viento para determinar el nivel real de estrés térmico sobre el cuerpo humano. Según el informe, 25 partidos ya se disputaron en jornadas con alta probabilidad de registrar valores elevados de este indicador, mientras que al menos 26 de los 104 encuentros del torneo están programados en condiciones catalogadas como de «calor extremo». Asimismo, 97 partidos presentan un mayor riesgo de verse afectados por factores climáticos que pueden disminuir el rendimiento deportivo.
Simon Stiell, secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, afirmó que el calentamiento global provocado por la quema de combustibles fósiles está detrás del incremento de estas olas de calor. El documento también recuerda que durante el partido inaugural más de 100 personas requirieron atención médica por padecimientos relacionados con las altas temperaturas y cuatro fueron hospitalizadas. Aunque los futbolistas cuentan con supervisión médica permanente, el organismo alertó que los aficionados enfrentan mayores riesgos por la exposición prolongada al calor, especialmente en ciudades del sur y del interior de Estados Unidos y México, donde estadios al aire libre como los de Miami, Kansas y Filadelfia presentan una elevada probabilidad de registrar condiciones peligrosas durante la competencia.



