La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, sorprendió al revelar que desde que asumió el cargo suele dormir únicamente entre cero y tres horas diarias debido a las extensas jornadas laborales que enfrenta. La declaración fue compartida a través de su cuenta en la red social X, donde también habló sobre cómo organiza su vida cotidiana.
La mandataria, de 65 años, explicó que durante el reciente feriado por el Día del Mar logró descansar cinco horas por primera vez en mucho tiempo, algo que calificó como un alivio. También comentó que aprovechó ese tiempo para realizar tareas domésticas pendientes, como planchar ropa y pañuelos. Según relató, en los días de trabajo apenas dispone de tiempo para actividades básicas del hogar, ya que sus noches suelen estar ocupadas revisando documentos oficiales.
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Las declaraciones de Takaichi reavivaron la controversia por sus comentarios anteriores sobre la cultura laboral. Tras ganar las elecciones internas del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD), el Grupo Nacional de Abogados para Víctimas de Karoshi —término utilizado en Japón para describir las muertes provocadas por exceso de trabajo— le pidió retractarse de una frase en la que expresó su deseo de que su equipo trabajara “como caballos” y cuestionó el concepto de conciliación entre la vida familiar y laboral.
Ante las críticas, la jefa de Gobierno aclaró que no pretende promover las jornadas excesivas como un modelo a seguir, aunque sostuvo que está dispuesta a hacer todo lo necesario para impulsar el desarrollo de Japón. La polémica aumentó cuando convocó una reunión de trabajo con su equipo a las tres de la madrugada para preparar una intervención parlamentaria, episodio que posteriormente justificó al señalar que se trató de una situación excepcional provocada por una falla en su máquina de fax. Meses después, Takaichi volvió a referirse al tema durante una ceremonia en la que fue reconocida por su conocida frase: “trabajar, trabajar, trabajar”.



