México y Estados Unidos concluyeron la Operación Binacional “Águila Alta”, un despliegue realizado del 7 al 21 de septiembre en la zona fronteriza entre Tijuana, Baja California, y San Diego, California, para detectar e inhibir el uso de drones comerciales relacionados con actividades delictivas.
De acuerdo con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), el Ejército Mexicano inhabilitó cinco drones utilizados por grupos delictivos para vigilar rutas vinculadas con el tráfico de drogas y personas. Del lado estadounidense, autoridades detectaron otra aeronave durante el operativo.
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Uno de los dispositivos fue localizado inicialmente en territorio estadounidense y posteriormente ingresó a México. Gracias al intercambio de información con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP), militares mexicanos lograron inhibirlo en Tijuana. Durante los patrullajes posteriores fue detenido un presunto operador, a quien se le aseguraron un arma corta, cargadores, cartuchos y un control para dron.
Los resultados de la operación fueron revisados durante una reunión encabezada por el comandante de la Segunda Zona Militar, general de Brigada de Estado Mayor Daniel Gallegos Acevedo, junto con autoridades estadounidenses. Según la Sedena, el encuentro permitió evaluar las acciones y reforzar los protocolos de comunicación e intercambio de información entre ambos países.



