La llegada de mercancías asiáticas a bajo costo afecta a artesanos, agricultores y fabricantes mexicanos, quienes enfrentan una competencia que reduce sus ingresos y amenaza la continuidad de oficios tradicionales. En Guanajuato, la industria del calzado perdió 20 mil empleos antes de registrar una ligera estabilización.
Aunque se aplica un arancel del 35% al calzado chino, representantes del sector advierten que el contrabando persiste. En el ámbito artesanal, prendas bordadas a mano que superan los mil pesos compiten con versiones industriales sintéticas que se venden por menos de 150 pesos.
TE PUEDE INTERESAR: Papa León XIV reaparece sonriente tras cirugía por cáncer de pulmón y anuncia su regreso gradual
El problema también alcanza al campo mexicano, donde productos importados como miel, chiles secos y canela desplazan a los productores nacionales. En Veracruz, la variedad asiática cassia compite con la canela ceylán local y contiene mayores niveles de cumarina, sustancia que puede causar daños hepáticos y renales cuando se consume en exceso durante periodos prolongados.
Además, comunidades artesanas han denunciado el uso de sus diseños tradicionales por marcas internacionales como Isabel Marant, Shein y Adidas. En Moroleón, hasta el 70% de los comerciantes textiles ofrece prendas de origen chino e indio, mientras el diputado Miguel Ángel Salim Alle analiza impulsar una propuesta para que los uniformes de la Liga MX se fabriquen en México.



