Los estudios médicos realizados después de la cirugía del papa León XIV confirmaron que el adenocarcinoma pulmonar que le fue diagnosticado se encontraba localizado, por lo que no será necesario que reciba un tratamiento adicional.
El Pontífice fue intervenido quirúrgicamente el pasado 13 de octubre en el Policlínico Gemelli de Roma. Tras la operación, el tejido extraído fue sometido a estudios de histopatología y biología molecular para determinar las características de la enfermedad.
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La Santa Sede dio a conocer los resultados definitivos a través de un comunicado firmado por el doctor Luigi Carbone, director de la Dirección de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano, y el profesor Stefano Margaritora, quien realizó la intervención.
Los especialistas confirmaron que el tumor detectado corresponde a un adenocarcinoma de pulmón y precisaron que la enfermedad permanecía localizada.
Tras conocer los resultados de los análisis, el equipo médico realizó una evaluación oncológica que determinó que León XIV no requiere ningún tratamiento complementario.
Con esta valoración, el Papa continuará su recuperación después de la intervención quirúrgica, mientras los resultados médicos descartan la necesidad de someterlo a terapias adicionales por el momento.



