Entre el 17 y el 23 de agosto, las Fuerzas Armadas de Rusia realizaron 16 ataques coordinados contra objetivos ucranianos, según el Ministerio de Defensa ruso.
Estos ataques, llevados a cabo con armas de precisión y drones, causaron la destrucción de varias infraestructuras militares ucranianas. Los objetivos incluían aeródromos, depósitos de municiones, y talleres de reparación de armas y equipos. También se destruyeron hangares de almacenamiento para los sistemas de misiles antiaéreos NASAMS.
TE PUEDE INTERESAR: Más de 500 mil personas reclaman compensaciones por agua contaminada en base militar de EE.UU.
Además, se impactaron bases de combustible que abastecían al Ejército ucraniano, zonas de concentración de reservas y puntos de despliegue temporal de unidades nacionalistas y mercenarios extranjeros.
El Ministerio de Defensa ruso afirmó que todas las instalaciones designadas fueron alcanzadas con éxito durante estos ataques.



