En el más reciente informe publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), se revela un descenso significativo en la tasa de desempleo, situándose en un modesto 2.7% para el mes de noviembre.
Este indicador, que presenta una reducción de 0.2 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior, destaca un panorama alentador.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) proporciona un análisis más profundo, señalando que la población desempleada ha experimentado una disminución notable, cifrando en 1.6 millones de personas, con una disminución de 84 mil individuos.
Desglosando por género, 948 mil hombres y 674 mil mujeres se encuentran entre los desocupados.
Resulta intrigante observar las disparidades educativas entre los desempleados: el 13.6% de ellos no ha completado la secundaria, mientras que el 86.3% cuenta con niveles de instrucción superiores.
El análisis detallado de la duración del desempleo revela que el 17.2% de las personas desocupadas ha buscado activamente empleo por más de tres meses, el 36.7% estuvo desempleado de uno a tres meses, y el 39% permaneció en la búsqueda de empleo hasta por un mes.
Contrapuntualmente, la fuerza laboral mexicana ha experimentado un crecimiento, sumando 911 mil personas más que el año anterior, alcanzando los 58.2 millones de ocupados.
Al profundizar en la naturaleza de las ocupaciones, el 69.2% de los trabajadores operó como asalariados, totalizando 40.3 millones, mientras que el 21.8% prefirió el trabajo independiente, contabilizando 12.7 millones de personas.
En noviembre de 2023, la informalidad laboral afectó a 31.8 millones de personas, equivalente al 54.7% de la Población Económicamente Activa (PEA), pintando así un cuadro integral del panorama laboral actual.



