La repentina muerte de Matthew Perry, la estrella de «Friends», ha desencadenado revelaciones impactantes. A pesar de los informes iniciales de la policía que descartaban rastros de drogas en su hogar, la autopsia reveló la presencia de ketamina, un anestésico utilizado en procedimientos médicos menores, clasificando su fallecimiento como accidental.
Contrariamente a su imagen pública, el actor habría mantenido su batalla contra las drogas utilizando aplicaciones de citas. Aunque en su libro de memorias de 2022 compartió su costoso viaje para dejar las drogas, se ha descubierto que Perry se relacionaba con mujeres jóvenes a través de plataformas como Raya, solicitando sustancias como Oxycontin en estos encuentros.
Según diversas fuentes, Perry, a pesar de contar con un equipo de enfermería disponible las 24 horas, encontraba una manera de mantener su adicción. En sus interacciones, el actor afirmaba necesitar medicamentos para el dolor, que posteriormente quemaba para consumirlos. Su aparente estabilidad se ve eclipsada por su lucha constante contra la adicción, dejando al descubierto una realidad más compleja de lo que sus seguidores conocían. La familia del actor no ha emitido comentarios sobre estos detalles hasta el momento.



