El derrame de petróleo en un pozo de Pemex ubicado en el municipio de Francisco Z. Mena, al norte de Puebla, fue controlado, según las autoridades estatales. Aunque se ha logrado contener la fuga, los residentes de la región reportan impactos ambientales visibles en fuentes de agua y tierras circundantes.
La comunidad afectada, que ha experimentado episodios similares en el pasado, busca compensación por los daños ecológicos y exigen a la paraestatal que pavimente los caminos, como medida reparadora.
Ayer, el gobernador de Puebla, Sergio Salomón Céspedes Peregrina, anunció que la fuga de hidrocarburo fue controlada; sin embargo, la comunidad expresó su descontento por la ausencia del alcalde local durante la situación, así como la contaminación en fuentes de agua y tierras.



