Dos años después de la partida de Carmen Salinas, su hija, María Eugenia Plascencia, expresó su desilusión ante la falta de interés de amigos y colegas de su madre hacia su familia. A pesar de la generosidad de Salinas a lo largo de su carrera, Plascencia lamentó que estas amistades se hayan distanciado y ya no muestren preocupación por su bienestar.
En una entrevista televisiva, Plascencia señaló la tristeza de que ya no la contacten para saber cómo están. María Eugenia recordó cómo su madre ayudaba a diversos sectores, incluso cubriendo gastos médicos y funerales.
La hija de Carmen Salinas expresó que no busca igualar el apoyo de su madre, pero espera que no olviden a sus hijos, capacitados en música y producción. Solicitó oportunidades laborales para su hijo, quien ha estudiado diplomados de cine, y pide que no les cierren las puertas en el ámbito de los productores.



