La Alta Corte de Bombay generó polémica al descartar un caso de violación y conceder fianza a un hombre de 26 años, acusado de agredir sexualmente a una niña de 13. La jueza Urmila Joshi-PhalkeE argumentó que la relación fue consensuada y basada en el amor, contradiciendo la edad de consentimiento legal de 18 años en India.
El tribunal emitió un dictamen que sugiere que el supuesto acto sexual fue resultado de la atracción entre ambos jóvenes y no una agresión por lujuria. Esta decisión, al responder a la solicitud de fianza del acusado, desafía las leyes indias y plantea preguntas sobre la aplicación y protección de menores en situaciones legales complejas.
A pesar de la controversia, la corte considera válida la declaración de la niña sobre su voluntariedad para escapar de casa, agregando capas de complejidad a un sistema legal que enfrenta desafíos en casos de abuso sexual infantil.



