En un cambio drástico, Pyongyang anunció la clausura de agencias dedicadas al diálogo y la cooperación con Corea del Sur, mientras Kim Jong, líder de Corea del Norte, promueve enmiendas constitucionales que identifiquen a su vecino como el «país hostil número uno».
Este movimiento coincide con las acusaciones de Kim hacia Corea del Sur y Estados Unidos por aumentar las tensiones regionales. La Asamblea Popular Suprema afirmó que ambas Coreas están inmersas en una «confrontación aguda», descartando la posibilidad de reconciliación.
El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, respondió con firmeza, advirtiendo sobre medidas más severas ante cualquier provocación norcoreana.
Trascendió que la agencia oficial de noticias KCNA informó que la decisión de suprimir las agencias encargadas del diálogo y la cooperación con el Sur se hizo durante una reunión este lunes de los representantes del parlamento.



