Una nueva mancha solar, llamada AR 3697, ha aparecido en el Sol y ha generado expectativas sobre la posibilidad de nuevas auroras boreales. Sin embargo, los científicos advierten que es poco probable que se repita la intensidad de las auroras de principios de mayo.
Se encuentra en la región central del Sol, lo que significa que la energía viaja directamente hacia la Tierra. Ha producido varias llamaradas solares, incluyendo cinco de clase X, las más poderosas del ciclo solar. Está creciendo y es probable que continúe emitiendo llamaradas en los próximos días.
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Si bien la mancha solar tiene el potencial de generar auroras boreales, no se ha detectado ninguna eyección de masa coronal (CME) que las acompañe. Las CME son expulsiones de plasma y campo magnético del Sol que chocan con la Tierra y producen las auroras boreales. Sin una CME, las posibilidades de auroras boreales son bajas.
Es posible que se observen algunas auroras boreales débiles en latitudes altas, como Alaska y Noruega. Sin embargo, no se espera que sean tan intensas como las de principios de mayo. La actividad solar continuará aumentando en los próximos meses a medida que el Sol se acerca al pico de su ciclo de 11 años.
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