Bruiser, un pitbull mestizo de 13 años, vivió un incidente inesperado en Nueva York al caer en un agujero de construcción en el patio trasero de su casa.
El hecho ocurrió el 22 de agosto, cuando sus dueños estaban de viaje y lo habían dejado al cuidado de un amigo.
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Debido a trabajos de construcción en el patio, la dueña pidió que el perro fuera llevado al frente de la casa para hacer sus necesidades.
Sin embargo, Bruiser es un perro de hábitos fijos y se negó a cambiar su rutina. Su terquedad lo llevó a dirigirse al patio trasero.
En esa zona había varios agujeros profundos para instalar los cimientos de una terraza. El cuidador intentó evitar riesgos, pero Bruiser se salió de control.
El perro, que pesa cerca de 45 kilos, tiró con fuerza hacia otra dirección, resbaló y cayó dentro de uno de los agujeros.
Quedó atrapado sin poder salir, como “un corcho en una botella”, según relató su dueña, Nicole Michell, en entrevista con The Dodo.
El cuidador pidió ayuda y contactó a Michell, quien coordinó apoyo inmediato. Acudieron el control de animales local y los bomberos voluntarios de Baldwin.
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Los rescatistas trabajaron durante casi hora y media para ensanchar el agujero, sujetar al perro y sacarlo sin causarle lesiones.
Finalmente, Bruiser fue liberado ileso, aunque cubierto de tierra. A pesar del accidente, se mantuvo tranquilo durante toda la operación de rescate.
Sus dueños acortaron su viaje para regresar y verificar su estado. Encontraron a su mascota bien de salud y actuando con normalidad.
Los bomberos expresaron satisfacción por ayudar a un “amigo peludo”, mientras la familia agradeció profundamente la labor de todos los involucrados.
Incluso algunos voluntarios llamaron al día siguiente para asegurarse de que el perro estuviera en buen estado tras la experiencia.
Los dueños rellenaron los agujeros del terreno para evitar futuros accidentes, dado que Bruiser insiste en mantener ese lugar como su baño habitual.



