Las abejas son absolutamente fundamentales para el equilibrio y la supervivencia de los ecosistemas y, por ende, de todas y todos nosotros, empezando por los pueblos y comunidades mayas.
Cuando las zonas naturales protegidas se entregan a las comunidades humanas ocurre un fenómeno de protección que permite la subsistencia exitosa mutua, en la que todos ganan: vida silvestre y




